domingo, 3 de abril de 2011

¡Qué caro!

From 25 July 2010 StemCells&AtomBombs: That's expensive.


Estoy probando mi nueva silla de ruedas. En realidad he probado muchas sillas de ruedas diferentes; la gente puede llegar a pensar que probar sillas de ruedas es mi nueva afición.

150,000YEN=$1500USD


La primera vez que me dieron una silla de ruedas distinta a la de los hospitales para que la probara, mi familia y mis amigos estaban tremendamente impresionados por lo deportiva que parecía. Pero para cuando hube probado el quinto modelo, estoy seguro de que estaban pensando: “¿En qué se diferencia esta silla de la primera, la segunda o la cuarta?” Bueno, cuando tienes que estar sentado en una silla de la mañana a la noche quieres que la silla sea perfecta, porque tienes que estar CONSTANTEMENTE sentado. Hasta que encontré la silla de bipedestación.

Los que tienen lesiones de médula espinal ya sabrán de lo que hablo pero, para aquellos que no lo sepáis, aquí os dejo algunos enlaces: Levo Standing Wheelchair, Hero Standing Wheelchair, y si buscáis en Google “silla de bipedestación” encontraréis otras.

450,000YEN=4,500USD


Estar de pie no solo es genial, sino que además tiene muchos beneficios para la 
salud, como prevenir la atrofia muscular y mejorar las funciones renales y urinarias. Esta vez nadie parecía aburrido con mi último modelo de prueba. Recibí muchos comentarios positivos al respecto; pero el comentario que me chocó más fue: «Parece caro».

«Claro que es caro; es alta tecnología —dije— y hace que me ponga de pie». Y es caro, cuesta aproximadamente 450.000 yenes (unos 4.500 dólares) y hace que me ponga de pie, pero no estaba realmente convencido de mi propia afirmación. Así que, como tengo mucho tiempo libre, reflexioné un poco sobre esta silla de ruedas de “alta tecnología”.

Todo habéis visto una silla de ruedas, así que seamos realistas: a pesar de todos los accesorios, la estructura en sí no es de una alta tecnología mayor que la de una bicicleta, y no pagaríais 4.500 dólares por una bicicleta. El mecanismo “de alta tecnología” de bipedestación es un elevador hidráulico (que ya existe desde hace varios siglos).

Por supuesto, todos sabemos la respuesta básica a esta afirmación: una unidad es cara porque no hay volumen de ventas. Respuesta número uno: ¡correcto!

La respuesta número dos es más complicada. Todos conocemos alguna supuesta teoría de precios, la teoría de “lo que pueda tolerar el mercado” pero, ¿4.500 dólares es realmente “lo que puede tolerar el mercado”? En el caso de las sillas de ruedas, parece ser más bien “lo que los seguros pueden tolerar”. En muchos casos, las compañías aseguradoras, ya sean públicas o privadas, ayudan a pagar el increíblemente alto precio de estas máquinas de baja tecnología, por lo que los gastos inflados terminan siendo cubiertos por las primas de aquellos que no utilizan sillas de ruedas.

En los casos en los que las aseguradoras públicas o privadas no ayudan a pagar los gastos de la silla, el sistema de precios de “lo que el mercado puede tolerar” colapsa totalmente, ya que con una tasa de desempleo del 63% (EE UU) las personas que no están aseguradas no pueden permitirse ese gasto; esto reduce el mercado y sube de nuevo los precios.

Pero este blog trata sobre células madre, no sobre sillas de ruedas. Antes de que me critiquen por cambiar el enfoque de esta entrada me gustaría discutir sobre la empresa francesa de cocina ACME para una rápida lección de economía.

John Q le pidió a ACME que propusiera un nuevo manjar. Estaba tan desesperado por agradar a su paladar que aceptó no sólo en pagar los gastos de todos los ingredientes que la empresa iba a necesitar para crear el nuevo plato (fueran o no utilizados en la creación final), sino también pagar la educación de todos los empleados y chefs de ACME. Y lo más importante: fue John Q el que dio el dinero a la empresa para que pudiera contratar y pagar a chefs de gran prestigio (y otros menos prestigiosos).

Después de muchos años la empresa ACME había terminado la creación y John Q se encontraba listo para comer. Cuando supo que el nuevo plato estaba en fase de preparación, comenzó a pasar hambre a propósito para poder disfrutar realmente de este manjar. Por último, se sentó en una mesa decorada con sus mejores galas. El mismo presidente de ACME le sirvió la comida con cubiertos de plata con diamantes incrustados y porcelana de la China. Cuando el presidente se acercó con una bandeja de plata cubierta, John Q no podía casi contenerse.

Lo que ocurrió después lo dejó sin respiración. Cuando el presidente destapó
la bandeja y le reveló el contenido, lo único que vio fue una factura
astronómica. Supo que tendría que pagar algo pero, tras haber financiado
todo el proyecto, pensó que no tendría que pagar TANTO. No podía
permitírselo y cuando preguntó la razón de tan exagerado precio, se quedó
estupefacto con la respuesta.

El presidente de ACME informó a John de que, ya que fue él mismo quien tomó el riesgo de crear tan extravagante manjar, el precio era más que justo.

John replicó: «Ya he pagado esto. Fui yo el que os mantuvo trabajando y el que pagó durante los años previos a la creación». El presidente de ACME dejó a John aturdido. Simplemente se fue. John se encontrada con el estómago y los bolsillos vacíos.

Ahora una encuesta rápida. ¿Cuántos pensáis que estafaron a John?

Quizá no haya necesidad de continuar hablando sobre la investigación de las células madre en la entrada de hoy. No quisiera dar la lata a nadie.


Translator: Irene Corchado Resmella

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